
La Universidad de Santiago de Chile consolida un nuevo salto en investigación científica y tecnológica con el fortalecimiento de su Laboratorio de Microscopía Fotónica Avanzada, iniciativa que combina años de desarrollo sostenido en microscopía confocal con la próxima incorporación de tecnología de súper resolución, posicionando a la institución a la vanguardia nacional en observación micro y nanoscópica.
El laboratorio es liderado por el Dr. Claudio Acuña, Académico Responsable, con la gestión técnica a cargo del Dr. Daniel Valdés, Encargado de Laboratorio, desde donde se articula su desarrollo científico y académico. El proyecto, financiado a través de fondos concursables de equipamiento científico mediano/mayor y cuya gestión administrativa y financiera es realizada por EFUSACH, ha permitido renovar y ampliar capacidades estratégicas para la investigación interdisciplinaria. En una primera etapa, la adjudicación de un microscopio confocal de última generación para la época e instalado en 2016 dotó de nuevas capacidades a la Universidad, fortaleciendo líneas de trabajo en ciencia de materiales, biología, alimentos, biotecnología y salud, entre otras. La microscopía confocal permite observar estructuras en distintos planos de una muestra y reconstruirlas en tres dimensiones, con contrastes muy superiores a la microscopía óptica convencional. Esta tecnología ha sido clave para incrementar la producción científica, la formación de estudiantes de pre y postgrado, y la colaboración con otras facultades, universidades nacionales, instituciones internacionales e incluso con el sector productivo y de defensa.

Hoy, el proyecto entra en una nueva fase con la adjudicación de un sistema de microscopía de súper resolución con técnica STED, que permitirá alcanzar resoluciones cercanas a los 30 nanómetros, superando ampliamente el límite clásico de la microscopía óptica. Esta tecnología, desarrollada a partir de los avances que valieron el Premio Nobel de Química en 2014, permitirá observar estructuras intracelulares y procesos dinámicos en muestras vivas, sin necesidad de recurrir a microscopía electrónica, que requiere procedimientos invasivos.
Con esta incorporación, el laboratorio —que pasará a denominarse oficialmente Laboratorio de Microscopía Fotónica Avanzada— se transformará en un referente nacional. En el contexto chileno, no existe actualmente equipamiento con estas capacidades, lo que permitirá no solo ponerse al día con el desarrollo internacional, sino adelantarse varios años respecto del estándar nacional.
El impacto del proyecto trasciende el ámbito académico. La infraestructura es utilizada por empresas e instituciones externas para investigación aplicada, como la industria alimentaria, donde la microscopía avanzada resulta clave para analizar la estructura, estabilidad y comportamiento de productos de consumo masivo. Fenómenos cotidianos, como la textura de una mayonesa, la espuma de la leche o la estabilidad de bebidas, tienen su base en estructuras microscópicas que pueden ser observadas y optimizadas gracias a estas técnicas.

El modelo de funcionamiento del laboratorio combina acceso abierto, formación rigurosa de usuarios y un sistema de autogestión orientado exclusivamente a la mantención del equipamiento. Dado el alto costo de operación y mantención de estos sistemas, los recursos generados por su uso se destinan íntegramente a asegurar su continuidad operativa, con mantenciones periódicas realizadas por especialistas certificados.
Asimismo, el proyecto incorpora modalidades innovadoras de acceso remoto, que permiten a investigadores de distintas regiones del país enviar muestras y operar el microscopio en tiempo real desde sus propias instituciones. Esta estrategia reduce barreras geográficas, fortalece la colaboración científica y amplía el impacto del equipamiento financiado con recursos públicos.
La llegada del nuevo sistema de súper resolución estará acompañada de actividades de formación, simposios especializados y encuentros abiertos a la comunidad académica, con el objetivo de difundir sus capacidades y fortalecer el ecosistema de microscopía existente en la Universidad, que incluye además microscopía electrónica, microscopia espectral Raman y microscopía de fuerza atómica.
Con este proyecto, la USACH refuerza su compromiso con la investigación de frontera, la formación de capital humano avanzado y la generación de conocimiento con impacto en áreas estratégicas para el país, consolidando una plataforma tecnológica que no solo observa el presente de la ciencia, sino que anticipa su futuro.

